Archive for the ‘VICARIO: Apuntes en el Fin del Mundo’ Category

Confesión

Friday, September 3rd, 2010



Pintura, Pedro Campos


What have you found?
The same old fears.
“Wish you were here”
Pink Floyd

Mi Padre derramaba música sobre las paredes de mi casa cuando yo apenas articulaba mis primeras sensaciones dándole sentido a la programación llamada vida nueva, vivió atormentado por sus propios demonios heredados a su vez por los demonios de sus viejos; dentro de él aullaba perpetuamente un perro afónico que lo obligaba a comprar acetatos obsesivamente para acallar sus lamentos cada luna, a cada estrella y a cada sueño roto.

Escuchaba en silencio mucha música mientras dejaba ir por la carretera todo el tonelaje de su vida con el auto al que siempre le ofrendó la misma, una y otra vez, sin resultados  dignos de finiquitar todo con un golpe sordo, sólido y total.

Me dejó mucha música mala y también joyas que entonces me daban miedo y pavor infantil; Mike Oldfield se trenzaba con el ummagumma; una guitarra acústica adornaba entre acordes a las voces de abba con alguna balada arrabalera de rocola norteña; Simon y Garfunkel  me aproximaron al abismo de su profunda ansiedad con la tristeza del boxeador, Creedence es un remoto recuerdo primario en las espigas de mi razón germinando entre años noveles de vida.

Lo recuerdo largas horas en silencio mirando hacia allá, más allá de lo que yo aún no puedo ver; salteando entre su balanza las posibilidades entre lo que nunca fue y lo que alcanzó a ser.

Ahogado más de una vez entre los océanos de éter, derramó todas las lágrimas que a su vez complementaron embriagez de soledad imaginaria e infantil.

Reconstruyo los pedazos de lo que su presencia  construyó a su vez en  mi, y no puedo evitar sentir una pena profunda por él y por mi, por éste amigo que no esperó lo suficiente, el cual entonces no podía escucharlo como debía y estaba preocupado por crecer entre nubes de roca y cascaritas de futbol.

Murió solo en una habitación anónima de algún hotel cualquiera, desnudo y bajo la cama, enfrentado al monstruo que siempre le aterró desde pequeño, abrigado con sus propios brazos después de la batalla de vida, después del cansancio de vida.

Hoy confieso que su ausencia física la rellena su herencia obsesiva por complementar la vida con música, por buscarle al viento las respuestas que no tienen interrogantes y por obligarme (a fuerza de soledad) a ser adulto con un niño curioso y feliz por dentro. Venga más y cumplamos ciclos en otra vida, con otro nombre, en un nuevo hombre.

El Lugar Donde No Deberías Estar

Wednesday, August 25th, 2010


We are the real
 If real ever was
 And just because
 We are the real
 They feel we have enough
 We are the real
 'Cause someone gave us up
"Tarántula". Smashing pumpkins

Me arruinaste, me inspiraste y me diste motivos para morir satisfecho mañana. Con soledad para satisfacer en pruebas piloto por las siguientes dos vidas y buscarte por otras cinco más. Seguimos en la ruta, escamoteando, burlando y birlando…

Deambulo de nuevo y San Pablo es hoy mi fe y mi credo,  la línea recta que traza mi trayectoria, si ese santo caracterizó su labor por su peregrinaje incesante y necio, es un honor y un homenaje que esta avenida lleve su nombre al soportar las cruzadas mundanas en nombre de la ansiedad caduca; sin problema podría existir una banda de hule bajo mis pies, negra, mugrienta y pegajosa; éstas banquetas amplificarían la caminadora que automáticamente me obliga sin resistencia a andar la ruta agrietada ya conocida y reconocida.

Pilas de costales de yute con antiguos impresos rojos de la Conasupo, un comerciante cansado de todo, semiacostado en ellas dormita apoyado en sus codos; sombreros serios y de utilería, metros y metros de cordel, algodón y henequén, suave y rudo como éste sol de ciudad, atemporal, rígido, impredecible.

Te busco incesante entre las grietas desgastadas y podridas de todas las banquetas cansadas del mundo; desperdicio vía mis talones vatios derretidos milímetro a milímetro mientras mis suelas escurridas esperan reencontrar la indiferencia de las tuyas. Te busco en otra piel y otra cadencia, otras caderas y múltiples tetas bamboleantes. Derramo mis horas, mis días y mis años esperando la ocasión de arrancar la tela roja y elástica que ciñe tus contornos, que te abraza, te estrecha, te insinúa y te dibuja, lasciva, delimitando los hilos de tu panty interior mientras la firme carnosidad de tus nalgas celebran la cadencia del mar (¡que está tan lejos!), kinestesia que asegura posibilidades y ensoñaciones rítmicas en una promesa de intimidad tierna y sutil, salvaje y animal, básica, indiferente y totalmente entregada; muy puta, muy fiel a mi por un instante y a ti para siempre; con ese par de labios castos solo y siempre para ti, representando la fusión de infinidad de motivos en una simple y sencilla esfera objetiva, la tuya.

-No eres peor que yo, en cualquier sentido que puedas y quieras imaginarte. Te voy a arrastrar hasta el grafito.

-¿Cómo?… ¿qué?… ¿qué estás diciendo?

-Que te voy a arrastrar hasta el grafito, te voy a dibujar.

- …Pues de memoria todo lo que te puedas llevar-. Mientras mira de reojo y sonríe de lado, con las cejas arqueadas hacia arriba. (arriba, arriba)

- Me puedo llevar mucho, casi todo.

- No… no todo.

- Dije casi todo.

- Pues más te vale ¿no?. Sonrisa franca… al fin.

Creo en el dibujo como un recipiente, un contenedor donde depositar secuencias líquidas, casi todas en su mayoría son así, si en un momento el riesgo de vació o la plétora de contenidos amenazan derramarle, no importa.      Despliego nuevas ganas redimidas de vida entretanto mi organismo trabaja a marchas forzadas; necesito beberme la vida completa, requiero sumergirme entre la zauda y revolcarme entre los rosales, lanzarme en picada en montañas de serrín y viruta picante hasta sentir escozor de vida entre mi ropa interior, mientras muto en un alud humano de risa y liberación, cargado de promesa e inmediatez.

Me cuelo entre los poros clausurados de polvo y papel arroz, germino encapsulado en látex, estéril, aséptico; con la piel amplificada y encurtida hasta los vértices de estos cuatro muros; introito,  y me he desplegado hacia fuera, he permeado de mi todo lo que abarco, lo que toco, miro, huelo, lamiendo hasta la última minúscula esfera de saliva tuya suspendida en ejes virtuales, simétricos y diagonales de nuestro ahora íntimo cubo; te bebí, en una suspensión enérgica, matérica de mi ego explotado; cósica te llevo en pulpa de mi tacto, ahora eres fetiche de algodón y seda blanca codificada en mi memoria como un minúsculo bikini blanco, eres ya solo tela semitraslúcida en mi memoria sobresaturada de hastío mundano, feliz, humano.

Nunca incendiamos las sabanas, nunca desvelaré tu reposo, nunca explotaremos hasta colapsar la endemoniada racionalidad que nos mantenga juntos y hasta que la muerte nos separe, no soy tan viceral; que nos separe esa puerta, un pasillo, la banqueta y nada más.

EPÍLOGO

Thursday, July 29th, 2010
                                 T. Khedoori

“Up the spout”

Mateo Messina

Sirva esta pausa para recapitular entre bambalinas la oportunidad de darse cuenta que al transitar entre gente y confundir compañía con amistad el tiempo pone a cada quien en su debido sitio y lugar. Saborear con el paladar pegajoso  la endulcorante remembranza de aquellos a los que un día no les importó tu opinión pero cómodamente se apoltronaron entre el espacio abierto de aquellas buenas y humanas intenciones de ayudar por el solo hecho de hacerlo.

Recordar que aquellos grupos de colectiva participación y dinámica disposición solo mutaron en posibilidades para enmascarar mediocridad ambulante en una secuencia de pasos rapaces con blanco en cándida disposición laboral por ti, por mi u otro despistado; mientras con los oídos saturados de peroratas insulsas, necias y adolescentes de fundamento tu día terminaba en agotamiento ajeno, en medio de batallas absurdas de dialécticas gastadas que no te correspondían, ni te interesaban.

Deambulé con nostalgia por los mismos sitios donde mi participación en grupos de amigos de paso sembraron algún momento con cota de recuerdo y otros más plenos de situaciones que mejor valdría olvidar; pero, necio de mi, éste epílogo es necesario para cerrar un capítulo que vale dejar pasar; mariposas de papel mal hecho por manos sin fe, sin ganas; flechas adhesivas con destino a ninguna parte; textos ambulantes de institutriz mediocre de pueblo polvoriento; una mirada ciega  los mapas de la piel de mi ciudad que no terminé de explorar, su  tegumento será siempre mi anhelo, mi tierra de Indias, … mi Macondo; ¡ y solo me convertí en otro fantasma de Rulfo!, rodeado de mil ausencias, con una aurora merodeando a mi lado.

Este epilogo va  para el vapor de mil proyectos inconclusos que suben en vapor deambulando entre espíritu de alcohol; recordando que las trincheras que construimos solo están cavadas en el invento que vemos cada día en el espejo; confrontemos a lo real con nuestras realidades, mediados a cada trago, menguando las mascaradas (las tuyas y las mías). Se debe estar muy ebrio de vida, de amigos fatuos, y gente vana para encontrarse, para ocupar la silla que un día se dejó vacía, para escuchar cómo cruje agudo el apolillado hombre de madera que  vive dentro de ti.

Lanzo el esputo de palabras al aire para liberar aquellas que ya no necesito, ni necesité, vale hacia arriba y que se diluyan en gas, en brisa, en nada, eso solo fueron; hay personas, palabras, y momentos que cual palabras de un mal libro, mejor no abrir nunca más, y olvidarlas en nada. Yo, hoy, no puedo cargar más con tanto ego ajeno.

MUSA

Tuesday, July 20th, 2010

“Don’t feel sorry
‘Cause there’s no reason for us to fight any more
Tears are coming, and years are going
I hope we’ll learn something”

Night after night

The Sounds

Me liquidé una botella de cabernet cuando no lo planee ni lo sospeche ni por asomo. Recordé la cadencia de aquella que me enseño que lo latino no es más que un mito enquistado en la liberación total de lo humano matizado por lo mediático y la falta de pretextos por romper tu propio espacio con tu kinestesia en contrapunto automàtico merced de un sabroso, rítmico y sensual tempo, vibrante, desafiante de tu válvula obstruida y reprima llamada meneo, melao, danza, cadencia. Evidentemente, como toda prueba piloto, el fracaso fue inminente, premeditado por mí mismo ante la certeza de saber el oso resultante y las pruebas de campo resultantes, evidentes, contundentes, aplastantes.

La Dama de la Camelias (¿o la Cama de las Damelias?) se recarga de significados mientras comemos una quesadilla de mollo con pole y prometo no regresar jamás ahí (ningún humano cuerdo se arriesga a vivir tanto y lo mismo, tantas veces) y recuerdo la gracia de vivir sin audio motorizado permanente, veinticuatro horas, mientras tanto, hoy soy una acuarela barata como las que me hicieron comer otras quesadillas, en otro tiempo, en otro espacio -el mismo- con otra gente, en otro momento y otra pasión.

Bebí el último vaso de vino recordando su brazo forzando a apoyarse en el torpe brazo mío mientras ascendíamos la cuesta escalonada hacia su casa, morada, nido, refugio, descanso, pausa, II, still, sombra, remanso sinécdoque de ansia totalitaria vital; tomé mi bicicleta de nuevo en sueño tanino apelmazado de pulsos bombeándome e hinchándome las venas una vez más mientras la perspectiva de aquel andador angosto se estrechaba un centímetro a cada paso.

Esa felina gris aún me despierta en sueños sobre el colchón con su mirada taladrante y suave mientras me arropa delicadamente las piernas, maternal, sensual y cordial, mientras entre espirales de confusión, estupidez y sueño solo atino a pronunciar unas “gracias” torpes. Aún en media luna y medio sueño atino a saber la hendidura en mi vida, la mella que, barato en una década, aún me pesará al recordar la despedida de mi mano torpe sobre su hombro arropado entre su sábana y el sol de la madrugada de las nueve a.m. mientras otra andanada de gratitudes torpes se agolpan y descompasan cuando sus ojos entreabiertos me corresponden con una sonrisa integrada.

Menos de veinticuatro horas y se resuelven dudas para dar paso a otras que ya no están a tiempo de tener certeza ni respuesta. Mañana, hay otro día para no saber, para responder, y para no saber de nuevo; para reconocer esa imperfección inherente a lo humano, mañana me moveré de nuevo, porque, una vez más, un buen amigo (ese mismo amigo) te reenfoca en ruta, te pulimenta la imperfección de tu lima previa y día tras día, noche tras noche te lanza de nuevo a tu vida nueva, permeada y recargada de un negro abismal con mirada de arrobo a media tarde entre cantera atemporal y ansia de mundo virgen, mítico, místico, ideal.

Cual Cerati, Gracias Totales a ese amigo que me recordó que noche tras noche, permanentemente hay que moverse para vivir… para vivir y aprender, mañana…. y “ ahí luego vemos”…

Lágrimas Rojas

Monday, June 21st, 2010

lagrima

Hey, c’mon,
Gonna hear the sun
Tonight, tonight.

Creedence Clearwater Revival
Hey, Tonight

Obnubilado por la pujante ansiedad que me arrastra hacia mundos indómitos de alharaca y regocijo, me dejo llevar, por la fiebre mundialista, la pujante necesidad de vivir, la hormona que aún se agolpa en mis ideas distorsionando la claridad de las cosas, modificando la percepción de ellas; llega otra noche, se va otro día, espero la otra vela, y me sorprende un nuevo sol, tomo tequila para olvidar por un momento la desdicha de saber (con certeza) que todo se lo está llevando el carajo; muevo las caderas a ritmo de ese bajo motorizado, cadencioso, candente, con olor a whisky , loción barata y mujer de paso; me elevo al plafón sin paracaídas y comienzo a entender el idioma de mi gato que me mira con pena, melancolía y profunda comprensión de causa; hoy estoy cansado de tratar de descifrar el idioma del sol – no me rindo- de manera que continúo trepado en la luna, descifrando mi torpe naturaleza humana, la necia terquedad humana. He perdido mil religiones, caduco mi penitencia mientras acumulo más mandas; una amiga, mientras me compartía un soliloquio cualquiera, un día me dijo: -no quiero pensar en ello, porque si lo hago, me voy a sentir realmente mal-. Hoy recuerdo esa frase, la invoco mientras subo el volumen de mi reproductor y me sirvo otro tequila. ( se están largando los grandes) Me clavo en ese requinto. (desaparecen los hombres, y nos quedamos el resto), cierro los ojos me trago lágrimas rojas mientras ondula un nudo en la garganta; me dedico a no pensar, ¿para qué? ¿para quién?. Es de noche y sigue la noche, aguantemos porque va a durar.

Para Saramago y Monsivais; ojalá en otro tiempo y otra vida, mientras descansen… ahí vamos.

Rosa de Neón

Monday, May 10th, 2010

neonpink

The dreams I dream
the song I sing for you
they’re coming from my heart
is my message getting through?

“No one sleeps when I´m awake”

The sounds

De nuevo planeando en el aire frío de la madrugada me acompaño en este café plagado de noctámbulos, reincidentes de la prometida resaca matutina diaria, desahuciados de la lucidez que arroja la confortable y acompasada seguridad social y  laboral que promete la jubilación de tu sudor un día prometido al final del túnel en tu programada, articulada y monótona vida.

-Aún no lo termino del todo, faltan unos detalles.-  dice ella mientras muestra orgullosa y con tono aburrido su antebrazo en cuyo dorso una enorme rosa tatuada ya no le pide más detalles a todo el colorido que ya posee.

-Yo ya lo veo bien.- es lo único que estúpidamente se me ocurre decir ante la certeza de saber su respuesta inconforme.

-no, aún no está terminado.- Pasa un ángel… segundos eternos, yo mirando su antebrazo, su rosa, su mano, su rosa, su cara ensimismada en su rosa, mirando mas allá de ese tatuaje, yo tratando de mirar más allá de ella (¿para qué?). Alejo ese mutis mientras le hablo de nuevo en esta frágil burbuja con olor a café generada en nuestro espacio.

-Te diré un secreto: Se vive permanentemente entre saltos alterados del fui y seremos, triangulados por la constante necesidad de remediar lo inmediato.

-…¿qué?- sin mover un músculo de su cuello solo gira sus ojos entornados en un rictus que la saca de su marasmo entre duda de haber escuchado con claridad lo que dije, no saber que dije y de no entender lo que dije. Francamente, muchas veces ni yo se lo que digo, pero trato de aclararlo mientras un nuevo cruce de palabras me promete mantener mi gasto de cafeína consumida. De manera que puntualizo:

-Si, mira, entre lo que quieres hacer o ser en el futuro y lo bien o mal que te pudo haber pasado tiempo atrás, casi nunca hacemos nada no obstante tengas ruta clara en foco tratando de vivir tu vida como realmente quieres, ¿sabes por qué? Porque lo inmediato, lo urgente y lo que tienes que liquidar día con día no te da tiempo para cambiar de ruta así como así.

Me mira casi de lado y con ojos de duda pregunta:

-¿dices que, por vivir lo que vives diariamente no haces lo que realmente quieres hacer?

-si…, eso…, más o menos.

-Y ¿por qué no lo dices así y ya?

-porque es mas aburrido, ¿o no?, ¿cómo vés?

-¿qué?… ¿Lo que dices o cómo dices lo que dices?

-las dos cosas.

-Las dos son ciertas, son sueños, son nuevas fórmulas del hilo negro.

-A ti también te gusta reinventar el hilo negro.- Con seriedad repentina aproxima suavemente su torso y me mira a los ojos:

-Es la segunda vez que hablamos, la segunda madrugada coincidente a las tres, siempre a las tres a.m. ¿qué paso desde la primera vez? ¿me extrañaste? ó ¿por qué volviste a ésta calle, a éste café?

Me tomó por sorpresa, respondo casi automático y sorpresivamente sincero, aún para mi.

-Amanecí de nuevo doliéndome de ti,- respondo casi autómata.-Mi cuello es un rosario de cuentas cada mañana frente al espejo-. La voz se hace un soliloquio, me alejo entre la calle silenciosa con parpadeos de neones multicolor y  las ganas entornadas por el reverbero de ella; de su mirada inquisitiva, en las espigas de mi último sueño, dubitativa me plantea más misterios. Frío de madrugada, un último fogonazo visual de lucidez desdibuja a Perla a contraluz de nuestro café nocturno mientras sostiene un atillo de varios globos rosados; uno se desprende y flota rubicundo y feliz hacia arriba, juguetón, en secuencias de azar cortadas en tiempos precisos por la luz radiante de mi ciudad de madrugada. No bajo más la mirada, seguro que ya no estará, de nuevo ella ya no estará.

Maullido

Tuesday, March 23rd, 2010

Bello y Nuevo

Bello y nuevo de Yoatzín Balbuena

MAULLIDO

…Mientras tanto apuesto todo por saber.

Julieta Venegas

Me sorprendo bajando la guardia cuando en otra voz me encuentro e identifico pleno mientras contundentemente vapuleado asumo que, frágil y de cristal, mi sensiblería es catapultada por la circunstancia de perderme de nuevo en un par de ojos profundos; entretengo la distancia y pretendo sostener malabares entre el espacio que se estrecha entre otro pecho y el mío; hoy mi novel e inútil esgrima recibe las estocadas graves del tiempo arremolinado entre décadas rampantes de polvo, aire, maíz; mientras los dientes de esa mazorca son los míos que frágiles y volátiles se alejan uno a uno de mi quijada que se traba cada día mas al percatarme de lo inútil de su función articuladora y parlante en un mundo de sordos, donde es mejor, paradójicamente, escucharnos en la aguda voz de Ellas, las Féminas, las Evas, las portadoras del misterioso y prometido “mas allá”, del vernos mañana, en otros ojos, otra voz, otra melodía y otro sueño.

Algo saben las mujeres…en medio de mi cotidiano cargado de testosterona no puedo vislumbrar ni por asomo lo que representa la carga de información que los “mismos” sentidos que compartimos como seres humanos significan. Algo más saben las mujeres que no comparten de manera tradicional, o por lo menos no de la forma que entendemos los hombres. Algo comparten sin palabras entre ellas que no entendemos ni comprenderemos jamás. Algo nos ha sido velado desde hace milenios. Algo saben las mujeres y nos lo comparten a cuentagotas, en un susurro, en un consejo, con un beso, con un gesto, en un roce de piel, con los ojos, con la profunda mirada de un suceso temporalmente milésimo. Algo saben y no nos lo dirán jamás en esa forma social tradicionalmente gastada; porque, además… ¿quién lo quiere saber?  mientras nos permitan soñar cada día, con un susurro, con un consejo, con un beso, con un gesto, con un roce de piel, con unos ojos que llenen la profundidad de nuestra existencia vacía de tiempos gastados y eternos. Si… que bueno….Algo saben las mujeres y yo me sorprendo abrazado por el sol tratando una vez mas de recordar una voz, una  risa clara, contundente y con aquel  timbre que estupidiza, busco en mi mente un resabio, una migaja, una vocal, un sonido.

Hoy le maúllo a la luna y me cuelgo iluminado con un tercer ojo tatuado en el vientre.

GRUNGE

Friday, March 12th, 2010

Imagem(142)

waste me,

rape me my friend.

Nirvana

Entre las veinte mil cosas que añoro, una es la simple libertad de poder engalanar mi atuendo con ropa raida y andrajosa, mezclilla desgarrada por el uso permanente y compartido de humanos símiles a mi; amigos fraternos de un solo día y toda la vida, solo con más ambición que desgastar el minuto siguiente en una explosión de nulidad plena. Desbastar los últimos resabios de masoquismo heredado en la mujer idealizada en turno mientras somos el testigo único y pleno en la luneta de la representación mezquina de su pavoneo narcisista. Creer ( en realidad) que somos el único, el omnipotente, el eterno, el pináculo, la última y más alta piedra que corona el monumento más digno y más alto de Sodoma, de Gomorra, de mi humanidad, de mi espíritu.

Es honesto, me deprime la mascarada que me obliga, hoy, a mantener esta inútil cruzada contra la debacle de El Loco cantante y sonriente ante el abismo, con su absurdo atillo de bienes al hombro, con el sol siempre en horizonte y eternamente ideal y lejano, con su perro amigo tratando de salvarle en inútiles ladridos, advirtiendo de su inminente desplome, su destino, su camino. Nada más honesto que conocer tus límites humanos, tu bestia coronando jocosa los múltiples intentos por elevar tu espiritualidad a grados ideales, teológicos, canónicos. Ja. ¡Al carajo! Soy un ser gastado, consumado; en mis hombros sopeso los pecados acumulados de mis ancestros en talegas de exceso y desenfreno; no me queda nada, solo evidenciar en mi atuendo la nulidad que me es heredada, propia y auténtica; desgarrada, azul, blue, blues. Úsame, gástame, consume mis posibilidades humanas hasta licuar mi ansiedad en tu representación ideal con perspectiva a mil años, no soy el único ni lo seré; hártame con los pecados acumulados en tu líbido reprimida, animaliza tus promesas en mi carne y taxidermia mi cuerpo en tu recuerdo pleno, cuando una sonrisa pícara dibuje el último rictus en tu lecho de muerte.

Thursday, February 25th, 2010


Debemos escarbar el mundo,
extirpar de las entrañas
el sarro acumulado
y la masilla viscosa.
No poseo ninguna ambición mundana
todo lo que un día anhelé
ya era carcoma podrida
acumulada en un pasado remoto.

Debemos golpear
con los puños amoratados
el pedestal que nos erigieron
los bufones de la autosuficiencia,
proclamemos el desencanto de vivir
entre iguales,
socarrones y mediocres.
Niños viejos perfilan el futuro,
lo gobiernan,
lo maman a grandes tragos
eructando ante la madre fama,
un día prometida,
el día prometido,
un día
perdida,
celebremos la jubilación de la esperanza
y sepultemos al juglar,
al poeta y su tinglado desechable
con su acurrucada vida incunable.

Tuesday, February 23rd, 2010

HPIM4770

Una mañana de domingo
me colgué de tu cometa atado al cuello,
desarticulé la maqueta de mi vida
y con las piezas desordené el porvenir.

Un domingo proyecté lo que me queda de vida
y entre mis pasos traté de remedar los tuyos,
remendando entre tu andar felino
la autonomía mecánica de mis décadas ambulantes.

Caminantes,
suplicantes,
dos niños extraviados
en la recta numérica del cero mediado,
perplejos,
pendejos.

Una mañana de domingo
te bese casi cuando el sol se ahogó,
una mañana de domingo,
una jodida mañana de domingo.